¿Te ha pasado que después de cocinar una deliciosa comida, tu olla queda completamente quemada y sientes que nunca más volverá a brillar? Hoy te voy a mostrar cómo dejarla como nueva usando Bicarbonato Casero Sello Azul. Este truco es simple, económico y funciona de verdad.
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Materiales
- Bicarbonato Casero Sello Azul
Pasos para limpiar las ollas
Paso 1
Lo primero que tienes que hacer es dejar que la olla se enfríe por completo. Parece obvio, pero muchas personas intentan limpiarla mientras aún está caliente y pueden terminar con una quemadura. Así que, paciencia.
Paso 2
Una vez que la olla esté fría, toma una espátula de madera o plástico y raspa suavemente todos los restos que se puedan quitar sin dañar la superficie. Este paso ayuda a que el producto que vamos a usar después actúe con más eficacia.
Paso 3
Ahora sí, es momento del ingrediente estrella: Bicarbonato Casero Sello Azul. En la olla, mezcla dos o tres cucharadas con un poco de jabón lavavajilla. Luego, agrega unas cucharadas de agua caliente hasta que se forme una pasta espesa.
Paso 4
Toma esa pasta y extiéndela bien por toda la zona quemada de la olla. Asegúrate de cubrir completamente todas las manchas negras o residuos pegados.
Paso 5
Déjala reposar durante al menos 30 minutos. Ese tiempo es clave para que el bicarbonato afloje toda la suciedad.
Paso 6
Pasada la media hora, usa una esponja o estropajo para frotar. Si la olla no es antiadherente, puedes usar un estropajo más abrasivo. Lo importante es hacer movimientos circulares y tener un poco de paciencia. Vas a ver cómo los residuos comienzan a salir sin mucho esfuerzo.
Paso 7
Cuando termines de frotar, enjuaga bien con agua caliente. Si queda algún rastro, simplemente repite el proceso. ¡No te preocupes! A veces las manchas más rebeldes necesitan una segunda pasada.
Paso 8
Y listo, tu olla va a quedar reluciente como si fuera nueva. Todo gracias a Bicarbonato Casero Sello Azul, que nunca falta en casa y siempre salva el día.